

Aprender las virtudes es aprender a vivirlas
Durante los primeros años de vida, los niños aprenden principalmente a través de sus experiencias. Por eso, en Preescolar, hablar de virtudes no significa únicamente explicar qué son, sino crear oportunidades para que los pequeños las conozcan, las experimenten y las lleven a su vida diaria.
En Academia Maddox, este aprendizaje se acompaña a través de COBU, un programa que busca ayudar a los niños a formar un corazón bueno, reconociéndose como personas únicas e irrepetibles y descubriendo, poco a poco, cómo hacer el bien.
Una formación que se vive
COBU tiene un enfoque vivencial y gradual, adecuado a la edad y al desarrollo de cada niño. A través de canciones, cuentos, juegos, dinámicas y actividades, los alumnos van descubriendo virtudes como la amistad, el respeto, la responsabilidad, la honorabilidad, la independencia, la gratitud y la generosidad.
Cada experiencia es una oportunidad para aprender.
Un cuento puede ayudarles a comprender cómo se siente otra persona; una canción puede reforzar una enseñanza; un juego puede enseñarles a compartir, esperar su turno o trabajar en equipo.
De esta manera, las virtudes dejan de ser solamente palabras y comienzan a convertirse en acciones cotidianas.
Reconocer las emociones también es parte del aprendizaje
Para aprender a relacionarnos con los demás, primero necesitamos comenzar a reconocer lo que sentimos.
Por eso, COBU también acompaña a los niños en la identificación de sus emociones, ayudándolos a ponerles nombre y a encontrar formas adecuadas de expresarlas.
Este aprendizaje fortalece habilidades que serán importantes durante toda su vida: conocerse, comunicarse, convivir, resolver situaciones y relacionarse positivamente con los demás.
Recreos COBU: aprender jugando
Una experiencia muy especial son los Recreos COBU, espacios en los que los niños pueden experimentar de una manera divertida y diferente las virtudes que están trabajando.
A través de actividades lúdicas, los pequeños conviven, participan y ponen en práctica lo aprendido. Además, estos recreos fortalecen el vínculo entre alumnos, docentes y familias, convirtiendo la formación en virtudes en una experiencia compartida.
Las actividades y fichas de trabajo de COBU complementan estas experiencias y permiten reforzar los aprendizajes de una manera cercana y adecuada para los niños.
La familia también forma parte
La formación en virtudes no termina en el colegio. Familia y escuela trabajan de la mano para que estos aprendizajes puedan trasladarse a casa y convertirse en hábitos.
Ayudar a ordenar sus juguetes, cumplir con una pequeña responsabilidad, compartir, agradecer, escuchar a los demás o aprender a pedir perdón son situaciones cotidianas que permiten seguir formando el corazón.
Porque los niños aprenden de lo que escuchan, pero también de lo que ven y viven.
Formar el corazón desde pequeños
Educar en virtudes durante Preescolar es sembrar aprendizajes que acompañarán a nuestros alumnos a lo largo de su vida.
En Academia Maddox buscamos que cada niño no solo descubra el mundo, sino que también aprenda a conocerse, valorar a los demás, convivir y hacer el bien.
Porque las virtudes no se aprenden de memoria.
Se viven, se practican y se construyen todos los días.